
Siempre es un honor hablar del Sport Lisboa e Benfica, el club que marcó de forma inolvidable mi carrera y mi vida. Fueron siete años de logros, de momentos que quedarán para siempre en mi memoria y, sobre todo, de un vínculo único con la afición benfiquista. El cariño y respeto que recibí de los aficionados desde el primer día fue algo que nunca imaginé y que me acompañará para siempre. Cuando Mauro Xavier me invitó a escribir este prólogo, no podía negarme. Es un privilegio contribuir a una obra que destaca el espíritu ganador del Benfica y que refleja el orgullo que sentí al vestir nuestra camiseta.
Cuando llegué al Benfica, procedente de Newell’s Old Boys, no tenía idea de cuánto cambiaría mi vida. Jamás pensé en vivir todo lo que viví al servicio de este club. Cada gol que marqué –y fueron muchos– tuvo un significado especial, porque sabía que estaba contribuyendo a algo más grande: la alegría de millones de personas. Fueron momentos de entrega total, de máxima dedicación, porque el Benfica merece eso y mucho más. Hoy, al mirar atrás, siento una gratitud inmensa por todo lo que viví.
Recuerdo con especial emoción el título de la temporada 2009/2010. Fue un año mágico, lleno de momentos inolvidables dentro y fuera del campo. La conquista de ese campeonato fue un hito, no solo para mí, sino también para todos los aficionados que tanto esperaban ese momento. Nuestro equipo tenía una química especial, y cada partido se jugaba con pasión y compromiso. Fue en esa temporada cuando comprendí, de manera aún más clara, la fuerza de la afición del Benfica. El apoyo incondicional de los hinchas es algo único e incomparable. Esa energía es lo que nos hace creer que no hay límites para este club.
En este momento de mi vida, mi prioridad sigue siendo marcar goles y estar junto a mi familia. Después de tantos años lejos, es bueno estar cerca de mis raíces, viviendo un día a la vez y disfrutando cada momento con quienes más amo. Sin embargo, el Benfica nunca está lejos de mis pensamientos. Sigo acompañando al club, vibrando con las victorias y compartiendo el orgullo de ser parte de esta historia.
Este libro es una prueba viva de lo que significa vivir el Benfica. Es una obra que refleja la pasión, la historia y la fuerza de un club que nunca se rinde y que continúa inspirando generaciones. Agradezco a Mauro por incluirme en este proyecto y por crear algo que celebra la grandeza del Benfica y la esencia de lo que significa ser benfiquista. Espero que todos los que lean este libro se sientan aún más conectados con este club y encuentren, en sus páginas, la inspiración para seguir apoyando al Benfica con la misma pasión y dedicación de siempre.
Porque, al final, el Benfica no es solo un club: es una forma de vida que nos acompaña para siempre.







